lunes, 9 de julio de 2007

India 2

India

En esta segunda entrada quiero explicar el recorrido que hice por la India y comentar qué sitios encontré interesantes y cuales no.

Llegamos a Agra, nos alojamos en un hotel de esos de la parte británica (4 estrellas), que resultó que tenía cucarachas (inevitables en la Inda) y que estaba a años luz del centro de la ciudad y de la vida de sus habitantes. Ese mismo día buscamos un hotel para mochileros del centro de la ciudad y nos dedicamos a visitarla. Agra es un lugar adecuado para hacer la entrada en la vida de los hindúes. El Taj Mahal no me impresionó, aunque ayer mismo me enteré que ha sido confirmado como una de las maravillas del mundo.

En tren otra vez con destino a Venarés. Ahora, expertos ya, conseguimos el primer día un hotel precioso y baratísimo en el centro de la ciudad y por casi primera vez nos sumergimos en la vida de India. Estábamos alojados justo frente al río Ganges y pudimos ver todos los ritos y vivirlos día a día, no sólo las incineraciones y los funerales. Un día tuvimos que ir a un hotel de lujo a cambiar dinero y allí nos topamos con numerosísimos turistas (españoles muchos); nos dimos cuenta que alojarse en esos hoteles significa perderse gran parte del viaje.Nos quedamos diez días en Venarés y la conclusión es que la India más profunda está aquí. Es posiblemente la ciudad que más me ha impresionado: espiritual, acogedora y amable.

Después volamos al Rajastán, tan recomendado en todas las agencias. Decepción total. Por primera vez en nuestro viaje, el país no había conseguido ocultar su versión turística. Nos fuimos rápidamente a Delhi.

Aquí el milagro volvió a producirse. Old Delhi es la India,menos espiritual pero quizás más real que Venarés. India profunda, amable y acogedora, que es capaz de absorber y ocultar a la vista a todos los turistas occidentales. Sirvió para que volviéramos del viaje encantados, aunque mucho más delgados.

India

La India

En esta primera entrega quiero hablar del país que más me ha impresionado, la India. No hace falta resaltar que se trata posiblemente del país más exótico del planeta, con un clima, una geografía, unas culturas y unas gentes absolutamente diferentes a las europeas. Pero sí me gustaría describir algunas experiencias y dar algunos consejos prácticos que pueden ser my útiles.

Llegamos a Nueva Delhi y ya en el aeropuerto nos robaron en el cambio (el propio banco!). Como estábamos medio mareados del viaje, no contamos el cambio que nos dieron y ese fue el primer craso error.

Nos alojamos la primera noche en un hotel de Nueva Delhi, de estos modernos reservados por la agencia que nos vendió el billete, y nos pasamos el día callejeando por las cercanías del hotel, sorteando a unos cuantos pesados (sufrimos un amago de agresión en busca de nuestro dinero) y alucinando con la miseria que nos rodeaba, y siempre mirando con aprensión la vieja Delhi. Como en esta parte nueva ya tuvimos problemas, nos daba pánico entrar en la vieja, así que solo nos atrevimos a ir a la estación de tren y comprar billetes para Agra (Taj Mahal). Y nos fuimos, pero con el mal sabor de boca de no haber entrado en Delhi.

Al final del viaje (que relataré en un segundo post), cuando ya creíamos dominar el país, volvimos directamente a la vieja Delhi y buscamos un hotel dentro de la ciudad antigua. Entonces descubrimos lo que ya sospechábamos: que nuestra aprensión el primer día era injustificada, que la vieja Delhi es una ciudad encantadora, acogedora y magnífica, y que es en el entorno de los hoteles para occidentales de la ciudad nueva donde se concentran los pesados, en algunos casos agresivos, a la caza de turistas. Y que los hoteles modernos de la parte británica de todas las ciudades del país no son la mejor opción para observar y quizás compartir la vida de sus habitantes.

Hablaremos de los hoteles en un próximo post, pero os puedo adelantar que cualquier guía, especialmente Lonely Planet, ofrece información my útil al respecto.